Gracias a vosotros

Rehab

Vi cómo se le iluminó la cara cuando aspiró la última calada de su cigarrillo, y yo me aguanté la respiración. No sé si fue un acto reflejo, o que realmente provocaba esa inquietud en mí.
Definitivamente, yo estaba tan enganchada a él como él al tabaco.
Él ya se había prometido dejar de fumar. Sin embargo, yo aún ni me había propuesto quitarme de él.

"Que te lleven los demonios fuera de mi cabeza".
____________________________________________

¿Sabes...?

Microcuento por Mía Zapata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dilo bajito...