Gracias a vosotros

Reflexión social

Podría ser un día normal. Un lunes de verano, a las tres de la tarde. Nada inusual. Sin embargo, en ningún momento de mi vida he tenido un día "normal". De hecho aún sigo preguntándome qué significa realmente ese término. Normal. Según la Real Academia Española es, dicho de una cosa, que se halla en su estado natural. Suena convincente, no le llevaría la contraria a la RAE, pero aún no consigo referirme con esa expresión a ciertas cosas. Pongo el ejemplo de las personas. Si yo os dijera que me describierais una persona normal, ¿cómo lo haríais? El término "normal" define la regla para ajustarse a ciertas normas fijadas de antemano. Y aquí es a donde voy desde el principio, ¿estamos la humanidad creada para ser normales? ¿Para que, física y mentalmente, sigamos un patrón? Muchos contestarían a esta pregunta que debería existir una igualdad para todos. Pero -siempre hablando desde mi punto de vista- la única igualdad que deberíamos de compartir es la de derechos. La del derecho de no seguir el mismo patrón cada persona. La libertad de huir de "normalizar" las sociedades. Hoy en día, siguen existiendo grandes grupos convencidos de que aún pueden persuadir a los ciudadanos con sus creencias, y no sólo me refiero a las religiones, sino también en la política y en la misma forma de aparentar físicamente. Estoy hablando de mentes planas y cerradas que pretenden hacer atractivo su punto de vista para que tú también lo compartas, y todo porque ellos creen ser NORMALES. Para los que están arriba somos tan sólo eso, gente normal.  La libertad de pensamiento es lo que debería ser normal para todos. La libertad es lo que debería normalizarse en esta pelota a la que llamamos mundo. El planeta Tierra no necesita normalizarse en mentes ni en creencias. Nuestra Tierra necesita normalizarse en fronteras y economía para saber convivir en sociedades normalizadas de verdad. Sin embargo, y lo más sorprenderte es que más del 60% de nuestro planeta quiere ser normal. Quiere vivir como personas normales, porque ellos jamás podrán serlo. Hablo de la discriminación, de los países muertos, de las dictaduras. Esas personas no pueden verse normales, pero tampoco pueden verse diferentes.
Por ello es por lo que quiero cambiar el mundo. A que los habitantes de este sitio, el globo terráqueo, sepa olvidar un término como es "normal" y aprender a calificarse como "distintos" y cada vez mejores.

Con esto acabo, un cordial saludo a todas las personas que sepan sentirse "diferentes", y otro a los que sentirse "normales" es lo mejor que podría pasarles.
Para vosotros, en estos tiempos, una persona "normal".
Beína.


1 comentario:

Dilo bajito...